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miércoles, 13 de mayo de 2015

Viaje a las Artes

Era un martes 14 de abril a las 16:00 hrs. Nos encontrábamos de un muy buen humor ya que el clima era ideal, nublado y frío; perfecto para una agradable jornada en dos grandes museos, el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) y el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), los cuales se encuentran en el Parque Forestal a la altura de la calle Loreto.
 
Con el objetivo de albergar al Museo Nacional de Bellas Artes y la Escuela de Bellas Artes (actual MAC) se comienza a construir a inicios del siglo XX el Palacio de Bellas Artes, el cual se inaugura en 1910 para el primer centenario de la República de Chile.


Al entrar, luego de dejar nuestras pertenencias en lockers obligatorios, nos encontramos con que la entrada era liberada, esto es ya que la presidenta anunció, el 1 de marzo de 2015 que 28 museos de la red Dibam cambiarían el precio de $600, a costo cero. La presidenta afirmó que “Chile necesita que la ciudadanía se acerque con libertad y sin costo alguno al patrimonio”.














Las primeras esculturas que vimos, fueron de Ernesto Concha Allende, escultor chileno, el cual nació en Chile en el año 1875, y falleció en Francia en 1911.

La miseria, Ernesto Concha, 1905.


La Miseria es una escultura de mármol, la cual representa a una mujer madura en una clara posición de recogimiento, la primera impresión que sentimos fue de lastima por ella, ya que por las facciones de su rostro y la posición de su cuerpo parece estar muy angustiada.



Seguimos caminando por el Hall del MNBA, y nos encontramos con esculturas de Rebeca Matte, la primera mujer chilena en instaurarse en el oficio, nacida en Santiago en el año 1875 y fallecida  en Francia en 1929. EL Eco y Horacio eran las dos esculturas de esta  destacada artista nacional. El Eco nos produjo la sensación de que la chica tallada en el mármol está deseosa de saber lo que está delante de ella, llena de curiosidad.


Horacio en cambio, nos causó una sensación de rechazo, la escultura trata de un viejo hombre, con una actitud despótica y su dedo apuntando hacia abajo, a modo de estar dando una orden en ese preciso momento.

El Eco o El encantamiento, 1901 (derecha) y Horacio, inicios del siglo XX (izquierda), Rebeca Matte.

Virginio Arias Cruz, fue el siguiente en nuestro recorrido, nació en Santiago en el año 1855 y murió en 1941 en la misma ciudad. Su obra, El Descendimiento evoca inmediatamente tristeza, un sentimiento de angustia e impotencia por la muerte de un hijo, por la muerte de un amigo, con la visión nublada, es la sensación que nos provoca con la representación de la muerte Jesús. 

El Desendimiento, 1887, Virginio Arias.

Luego de recorrer todas las esculturas en mármol del Hall Central con muestras de artistas chilenos, nos podemos percatar una leve tendencia hacia la melancolía y la reflexión personal por parte de los autores.

Dejando atrás las taciturnas estatuas de mármol, subimos las escaleras hasta los balcones del Palacio. Fue ahí donde descubrimos que a ambos costados de las escaleras se encontraban dos esculturas, una a cada lado, de distintas artistas, con distintas técnicas que nada tienen que ver entre ellas, una usaba metal y espejos, mientras que la otra era de piedra, pero ambas relacionadas por su nombre “Maternidad”. Es así que la Maternidad nos abre paso al resto del Arte presente en estos balcones.

Posteriormente nos dimos cuenta que en las cuatro esquinas se encontraban cuatro esculturas de yeso, algo gastadas por el tiempo y las inclemencias de la Madre Naturaleza.

Estas cuatro esculturas parecieran estar siempre alerta, mirando hacia el centro del Hall, resguardando al museo y al resto de las obras que aquí se mantienen.
Sofocles (esquina superior izquierda), San Jorge (esquina inferior izquierda), Lorenzo De Medicis (esquina superior derecha), El esclavo (esquina inferior derecha).

Otras de las esculturas que encontramos en el segundo nivel fueron como esta indígena creada en bronce o este niño con la mirada perdida en el campo de guerra "El tambor en descanso" confeccionada en 1884 por José Miguel Blanco.

El tambor en descanso, 1884, José Miguel Blanco.


Hoja de laurel, 1888, Viginio Arias


Las Cariátides, condenadas a soportar el cielo del museo, son dos pilares de 3,57 metros de alto, las cuales asemejan a mujeres, las cuales llevan una corona de laureles en la cabeza. El nombre hace alusión a las doncellas de Caria, en Laconia, estas mujeres eran reconocidas por su belleza. De esta manera se asemeja a Eracteón, templo de Atenas, cuna del conocimiento y el desarrollo de las artes.














En las salas del segundo piso se encontraba la exposición Arte en Chile: 3 miradas, la cual mostraba el trabajo de tres destacados artistas chilenos,  Alberto Madrid con (Re): presentación del libro, Juan Manuel Martínez nos muestra El poder de la imagen, y Patricio M. Zárate nos presenta  Los cuerpos de la historia. 

Una de las exposiciones que más nos causó impresionó, fue la de Jorge Francisco Brantmayer Barrera, Fotógrafo Chileno nacido en 1954 en Santiago, con su Serie Cautivas, la cual consta de mujeres de distintas, etnias, distinto grupo etario y facciones. Cada una contaba su propia historia por medio de sus penetrantes ojos que el fotógrafo logra enmarcar.
Luego de esto, nos retiramos del MNBA por un pasillo, no para irnos a nuestras casas, sino para adentrarnos en el MAC, la cual constaba con varias salas llenas del esfuerzo de Guillermo Nuñez. Prohibido prohibir, nos daría una gran pista de lo que se trataría el trabajo de Nuñez.

Guillermo Nuñez nos muestra un colorido Pop Art la cual fue un movimiento artístico que influenció profundamente al artista.









"En las entrañas
del odio.
En las entrañas
del miedo, del odio y la furia.
Un tiempo oscuro:
¿no lo has olvidado, no?"

De esta manera podemos darnos cuenta, de que Guillermo ha dejado el colorido Pop Art para adentrarse en un Arte más oscuro, propio de un proceso tan complicado como es vivir una tortura. 

Unos meses después de su liberación Guillermo expone públicamente sus obras Printuras y Exculturas, al día siguiente, los militares se encontraban en su casa para llevárselo nuevamente, es de esta manera que pasa doce años exiliado. 
No ves lo que te rodea, no escuchas lo que te rodea, no hablas la realidad que sientes y no te mueve ni provoca algo el que se encuentra al lado tuyo. Mediante estas piezas de Arte, Nuñez expresa claramente lo que siente que le ocurre a la sociedad Chilena en Dictadura, la privación de los sentidos. 


Otras obras en este lugar, como una corbata invertida a modo de horca y con los colores de la Bandera chilena, distintos objetos encarcelados, una rosa, una marraqueta, una sonrisa, una mano, un bastidor cortado a la mitad, o un espejo simbolizan lo antes hablado. Más aún el espejo encarcelado habla de la cárcel personal que cada persona tiene.






Encontramos destacable y sumamente valiente que luego de la detención y posterior tortura, que marcó su vida, haya creado las obras pertenecientes a Printuras y Exculturas para poder manifestar a través del Arte la injusticia que sentía respecto a la sucedido y la realidad de la Dictadura en Chile. Es una evidencia de alguien fundamental frente a lo terrible que fue la violación de los DDHH, la represión y la tortura por tan solo tener una opinión divergente o apoyar a opiniones contrarias al régimen autoritario. 


Así es como damos por finalizada nuestra visita a los museos y los invitamos a recorrer todos sus rincones, ya que es muy extenso y parte de este va cambiando con el pasar del tiempo, nos despedimos y esperamos verlos pronto visitando el magistral Palacio de Bellas Artes sin antes dejarles este fragmento, el cual vimos momentos antes de irnos y esperamos reflexionen.