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domingo, 16 de agosto de 2015

Arriba es Abajo

Miércoles 12 de Agosto, son las 12 horas recibo una llamada de Ochi, para avisarme que se encuentra en el paradero, ella será mi acompañante en esta jornada junto con David. Una repentina; torrencial y rápida lluvia cae sobre Santiago. Esto no es impedimento para que una vez más me dirija a otro lugar de culto, esta vez se trata del renombrado Museo Ralli de Santiago, ubicado en Vitacura, más específicamente en la calle Alonso de Sotomayor #4110.



Al bajarnos de la micro y empezar a caminar por Alonso de Sotomayor, pasamos bajo una gran arboleda, la cual si se miraba detenidamente daba la impresión de que el mundo se encontrara al revés. Seguimos avanzando y nos encontramos con un jardín lleno de suculentas, todas mostrando claramente la sucesión de Fibonacci presente en la naturaleza, canon fundamental en la historia del arte. Pero es hora de volver al suelo, aunque sea momentáneamente, ya que llegamos a la entrada del museo.


Los museos Ralli, son una organización sin fines de lucro, la cual busca poner ante el conocimiento del pueblo el arte característico de Latinoamerica. Es de esta forma que en 1987 es fundado el primero de 4 museos referentes al arte contemporáneo, en Punta del Este, Uruguay; seguido por el Museo en Santiago de Chile en 1992; posteriormente en 1993 se inaugura el tercer museo en Cesarea, Israel; luego de este, en el año 2000 se inaugura otro museo en Marbella, España. Cabe destacar que en el año 2007 se inauguro un quinto museo en Cesarea, Israel, aunque este tiene su enfoque en el arte clásico de los siglos XVI y XVIII.


Al interior del museo, luego de dejar nuestras pertenecías con uno de los guardias del museo, empezamos nuestro recorrido por el ala sur del museo e hicimos un recorrido en "U" dentro del primer piso del museo, recorriendo salas repletas de arte latinoamericano de artistas renombrados como Wilfredo Lam, Roberto Matta y Mario Toral; del ambito surrealista y piezas de grandes artistas argentinos como Berni, Buttler, Pettoruti y Ducmelic.

Vendedora de jarros, confeccionada por Mario Aguirre Roa nos invita a recorrer amablemente todo el museo.


Mario Aguirre Roa, vendedora de jarros, escultura en bronce, patina negra.

Mario Gomez, Totem, óleo sobre tela, 111 x 88, 1992

Salomon Cazares, Torso, escultura en bronce, 1993 (Derecha)
Mario Aguirre Roa, Las chismosas, escultura en bronce, 1990 (Izquierda)

Mario Aguire Roa, Bicicleta, escultura en bronce y patina negra, 1996.

Gustavo Alamón, Androide semidesocupado, óleo, 73x60.
Al entrar en esta sala, Oceánico del artista hondureño Armando Lara fue una pieza de arte que me cautivó inmediatamente debido a la gran calidad visual que logra con su técnica mixta. En lo personal, la gama de colores fríos como azul, violeta y celeste, son de mis preferidos debido a los contrastes que generan entre si.
Armando Lara, Oceánico, Tecnica mixta s/ tela, 130 x 147

Lara, logra de alguna manera darle movimiento al cuadro con su forma de pintar cayendo de lleno en el surrealismo y el mundo onírico y de los sueños, crea desde mi perspectiva una excelente composición y equilibro entro cuerpos y el fondo. Al utilizar tonos fríos, me da la sensación de que estos cuerpos estuvieran sin vida, ya que los cuerpos de hombres y mujeres pareciesen estar nadando o flotando por siempre en las aguas del Aqueronte.

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Así mismo, los montajes sobrepuestos en la pieza siento que le dan un toque especial, primero por el tamaño de las ballenas, siendo que son de proporciones colosales, se hace un representación en miniatura de estas poniendo casi a la par al ser humano con estos seres titánicos. También, se esbozan un par de pirañas, sito a la RAE "de pequeño tamaño y de boca armada de numerosos y afilados dientes. Viven en grupos y es temido por su voracidad, que le lleva a atacar al ganado que cruza ríos." Con esta definición de piraña puedo generar una analogía que quizás nos quiso entregar el artista: Los hombres, o la mayoría de estos, son como pirañas y no dudaran en ocuparte y despedazarte en esta sociedad en la cual estamos envueltos.
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Es por todo lo mencionado anteriormente que la pieza artística de Lara queda como mi preferida de todo este impresionante museo.



Oscar Arcila, Retour vers le village, óleo, 90x130


Llegando al subterráneo nos dimos cuenta de que este tenía un nombre "World Art Games", en el lugar nos enteramos de que es una OSAL con la participación de 86 países que busca fomentar un tejido de artistas en todo el globo las cuales nos tratan de mostrar problemáticas sociales, como lo es por ejemplo la guerra.



Felipe Hermosilla, Vortex, digital sobre tela, 100 x 120.

Isabel Viviani, Huele a peligro, Metal y acrilico, 160 x 25 x 25. 







Subiendo las escaleras hasta el segundo piso, nos encontramos con la sala Harry Recanati, fundador de los museos Ralli. Harry R. fue un acomodado banquero, que luego decide "presentar y difundir e arte a través del museo para beneficio de futuras generaciones", es de esta manera, que poco a poco va fundando los museos Ralli, qué además de ser museos, mientras él estuvo vivo fueron su hogar.

Harry Recanati, fundador de museos Ralli.


"Los museos no necesitan estar en grandes ciudades, necesitan estar."

Harry Recanti.

Posterior de esta sala, se encuentra a mi parecer una de las salas más interesantes y relevantes del museo, la sala Dali-Chagall debido a que desde mi percepción, Dali es uno de los representantes más significativos del Surrealismo como vanguardia. La sala contaba con 7 esculturas de Dali  y 14 litografías de Chagall.


Salvador Dali, Hommage a Tepsicore, escultura en bronce.


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Salvador Dali, Elephant De L' Espace, Escultura en bronce, 1990.

Salvador Dali, L'Ange Surrealiste, bronce, 55 x 24 x 12, 1983.

Salvador Dali, Femme en Flamme, bronce, 1984.

Salvador Dalí, Venus Spatiale, escultura en bronce, 1980.

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Terminando de recorrer la sala Dali-Chagall continuaba la sala con litografías pertenecientes a Rene Magritte, cabe destacar que estas piezas artísticas están solo de paso por Ralli Santiago, ya que originalmente pertenecen a Ralli Punta del Este. 

La litografía se destaca por sacar un número de copias fijas y luego pulir la piedra en la que se trabajo, lo que convierte en irrepetible a ese determinado número de piezas confeccionadas, es por esto que la primera siempre será la más cara, mientras más ascienda el número de la copia, más barata será esta misma. Harry Recanati compró todas las piezas 27/45, estas además cuentan con distintos sellos que nos comprueban su originalidad.



Rene Magritte, La grande Guerre, Litografía, 78 x 58, 1953.

Rene Magritte, Le Seducteur, Litografía, 70 x 50.

Rene Magritte, Le Chateau des Pyreness, Litografía, 78 x 58, 1953.


Rene Magritte, Le pays des miracles, Litografía, 78 x 59, 1964 .

Rene Magritte, Le filis de lhomme, Litografía, 78 x 59, 1964.



Arnold Belkin, Coaltlicue, acrilico sobre tela, 1980.



Germán Wendel, óleo, Juana la Loca, 150 x 150 1992.

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Walter Caric, Tabu, óleo sobre tela.

Tabu de Walter Caric sencillamente no paso desapercibida ante mis ojos, debido a la cantidad de información presente en el cuadro, la información aquí presente es inmensa y da para un sin fin de interpretaciones, quizás, eso fue lo que buscó el artista con las capas y capas de óleo utilizado sobre este lienzo con tonos tierra y azules fríos que desde mi punto de vista contrastan de una buena manera, generando una sensación aún más potente.

La cantidad de personas revoloteando y coqueteando por aquí y por allá, nos habla claramente de una gran maquinación anterior por parte del artista, lo que encuentro admirable. Así mismo, el tipo de megaestructuras pintadas nos habla de un mundo onírico o extraterrestial con todas sus curvas, alturas, dimensiones y relieves.
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Es de esta forma, que doy por concluida mi última publicación por este año en este blog referente al Arte, espero que hayan disfrutado y apreciado conmigo durante estos tres escritos.